Presentación > Historia > Edad Contemporánea > Europa > Unión Europea >

Ejemplos de otros grandes mercados

     La creación de grandes mercados, y de mercados nacionales, no estuvo exenta de problemas, ya que determinadas zonas se oponían a perder sus privilegios al ser incluidas dentro de las fronteras nacionales, ese es el caso del País Vasco en España, por ejemplo. Las primeras creaciones de Estados mercados nacionales, Inglaterra, Francia, España, etc., a partir del siglo XVIII y XIX impulsa el desarrollo de estos países gracias al transporte, que es una condición indispensable. Pero aquí vamos a tratar de la creación de grandes mercados por la unión de diferentes Estados, que en principio no eran el mismo ni unitarios.

     El caso de Estados Unidos de América es paradigmático. En la construcción de los EE UU lo primero que se plantea es la unión política. En 1776 se promulga la Declaración de Independencia, para todos los estados que lucharon contra Inglaterra. En 1787 se hace la constitución estadounidense, la primera constitución liberal, que para entrar en vigor ha de ser ratificada por todos los estados que componen la Unión. En ella queda patente que ningún estado puede poner restricciones a las medidas económicas que se tomen en las instituciones que se crean en común para todos ellos. Tampoco pueden oponerse a la libre circulación de capitales, mercancías y trabajadores. La constitución de 1787 es la creación de un gran mercado, los estados que componen la Unión no pueden poner barreras aduaneras, se promulga la unidad monetaria y recae en el Congreso de la Unión la posibilidad de reglamentar el comercio. Según este modelo, primero se toman las medidas políticas que permitan la unificación y luego las disposiciones económicas. Claro que el país está aún por construir, y no hay oligarquías con intereses muy arraigados. No obstante, el proceso generará tensiones que culminarán entre 1862-1865 con la guerra de Secesión, una guerra entre dos modelos económicos, el liberal capitalista y el esclavista.

     Otro modelo diferente es el que se da en la Alemania del siglo XIX con la creación del ZollvereinPronunciado /zólverein/, heredero de la comunidad hanseáticaPronunciado con hache aspirada. Según este proceso lo primero es la unificación económica, antes que la política. El Zollverein se ve impulsado por el bloqueo inglés al continente durante la invasión napoleónica de Europa, a comienzos de la revolución industrial en Alemania. Los pequeños estados alemanes ven la necesidad de ampliar su espacio de mercado, pero no quieren perder su independencia política. En 1819 Baviera hace la propuesta de la creación de un espacio de libre circulación de mercancías y la supresión de aduanas. Entre 1834 y 1867 el Zollverein está funcionando con libertad en el comercio interior, y ante el comercio exterior tiene un arancel común. El Zollverein está controlado por un Congreso Aduanero en el que cada estado miembro tiene un voto, y en el que se requiere unanimidad para alcanzar los acuerdos. En 1867 esta unanimidad se convierte en mayoría. El papel preponderante de Prusia en el Zollverein será aprovechado para realizar la unidad alemana a través de la guerra franco-prusiana. Según este modelo primero se hace la unificación económica y luego la política.

     Otro modelo es el de la unificación italiana, que nos advierte de los peligros de no tomar medidas contra los desequilibrios regionales. La diferencia de industrialización entre el norte y el sur benefició al norte, pues al quedar suprimidas las trabas arancelarias para la circulación de capitales y trabajadores estos se concentraron en el norte, en busca de economías de aglomeración, dejando al sur empobrecido y despoblado. La industria del sur desapareció ante la invasión de productos más baratos provenientes del norte. La agricultura del norte también era muy productiva y no necesitó del sur, por lo que no hubo especialización productiva. Lo que sí hubo fue un intenso éxodo, entre el norte y el sur, de la fuerza de trabajo, que era más barata.

     El Benelux es el ejemplo de unión económica y política más reciente, y un auténtico precedente. En 1923 se unen Bélgica y Luxemburgo y en 1943 se une también Holanda, en plena guerra, naciendo así el Benelux. Lo más destacado del modelo de unificación del Benelux es la concordancia de las políticas monetarias, económicas y sociales. Hay una extrema prudencia en la puesta en práctica de las medidas, puesto que hay grandes diferencias salariales, y de capacidad industrial, entre unas zonas y otras. Bélgica es mucho mayor que Holanda y que Luxemburgo y está mucho más industrializada, por lo que hay que tomar acuerdos de compensación que permitan la especialización productiva. Tras la segunda guerra mundial el acuerdo permitió un desarrollo comercial sin igual en Europa. Los acuerdos permitieron la diversificación productiva y el desarrollo simultáneo de la industria y la agricultura.

     Como antecedente inmediato de la Unión Europea puede considerarse, también, a la OCDE (OECE) Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (u Organización Europea de Cooperación Económica), que se crea en 1947 entre los países para rentabilizar al máximo las ayudas del plan MarshallPronunciado /márshal/. Se diseñan planes de inversión de ayuda al desarrollo en toda Europa. Pero esta es una organización que tiene muchos problemas, ante las profundas divergencias entre los países.

     El primer paso efectivo hacia la construcción de la Unión Europea es la firma del Tratado de la CECA, Comunidad Económica del Carbón y del Acero, en 1951. En aquella época el desarrollo de un país se medía por su capacidad de producir acero. Este acuerdo permite la liberalización de los intercambios entre Francia, Alemania, Italia y el Benelux. Es un compromiso irreversible de integración económica que tiene como virtud la creación de unas instituciones independientes que velan por la buena marcha del tratado. Son: el Ejecutivo, el Tribunal de Justicia y la Asamblea Parlamentaria, que garantizan la coordinación de las políticas de los países firmantes. Se buscará un equilibrio entre el mercado y la producción, se fijarán las reglas de la competencia, se permitirá la libre circulación de la fuerza de trabajo (que habrá de estar homologada), se realizarán políticas de inversiones, y se planteará un nuevo problema: el de la explotación de los recursos, ya que su distribución geográfica no es uniforme. Tampoco es uniforme el precio de la fuerza de trabajo, que depende de las rentas percibidas más las cargas sociales, y como son diferentes en cada país pueden influir sobre la capacidad exportadora y competidora. Las diferencias no son tan acusadas si se comparan sector por sector, pero sí hay diferencias en asuntos como el trabajo femenino. Además, se hace necesario un desarrollo tecnológico uniforme y una reglamentación común de homologación, seguridad, medio ambiente, etcétera. Todo ello con el fin de lograr un equilibrio económico y evitar la tendencia de los capitales a concentrarse y a desequilibrar, geográficamente, la economía. El precio de la fuerza de trabajo no era suficiente para atraer los capitales estables.

     Todo ello permitió la especialización de la economía en un mercado ampliado que garantizaba un esfuerzo racional y el desarrollo de las regiones menos favorecidas, asegurando la libre competencia. El problema era el definir cuál es el lugar de las diferentes regiones dentro de la economía de la comunidad.
 

Volver
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Se autoriza el uso con licencia GFDL.
Web recomendada Enciclopedia Libre en Español


Tweet