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Los Balcanes tras la paz de Versalles

     Hasta la primera guerra mundial los Balcanes están bajo dominio del Imperio Otomano. La subida al poder de los jóvenes turcos supone la laicización del Imperio y el comienzo de las reformas liberales de tipo occidental. Entre 1908 y 1918, con el fin de la primera guerra mundial cae el Imperio y Turquía se convierte en una república. El desmembramiento del Imperio turco supone la creación de pequeños países en el Próximo Oriente, que colonizarán los países europeos, y la creación de numerosos países en los Balcanes.

     La paz de Versalles supone una auténtica revolución para la zona, ya que desaparecen todos los imperios que tenían intereses en la región: Austria-Hungría, el Imperio otomano y Rusia. El aspecto de las fronteras en la zona cambia radicalmente, y aparecen nuevos países.

     Con la paz Austria pierde gran parte de sus territorios, y Hungría se independiza definitivamente. Rumania, Bulgaria, Grecia y Albania se consolidan como países independientes.

     Servia se anexiona, del Imperio austro-húngaro: Bosnia-Herzegovina, Croacia y Eslovenia, creando, así, los Estados Balcánicos del Sur o Yugoslavia, aunque no consigue las aspiraciones del nacionalismo paneslavo, al quedar fuera Bulgaria.

     Estos países se industrializan rápidamente, creando un importante proletariado que será, en buena medida, revolucionario, al tener en la reciente Revolución rusa su modelo. Pero este socialismo revolucionario se verá enfrentado a dictaduras de tipo fascista, que tendrán su máximo desarrollo tras el crac de 1929. Hungría en 1920, Bulgaria en 1923, Albania en 1925, Yugoslavia en 1929, Austria en 1933, Grecia en 1936 y Rumania en 1938. Esta será la Europa de las dictaduras, junto con, Polonia (1926), Lituania (1926), Letonia (1934), Estonia (1934), la URSS (1917), Alemania (1933), Italia (1922), Portugal (1926) y España (1923 y 1936).

Hungría

     En Hungría, que se crea en 1918 como Estado independiente, tras la primera guerra mundial, tiene lugar la revolución socialista de Bela Kun. En 1919 se hace con el poder, pero su revolución sólo dura cinco meses.

     Tras este intento se implanta la monarquía, que en poco tiempo se convierte en una dictadura (1920), cada vez más inclinada hacia el fascismo, con los primeros ministros Gombosy e Imredy, entre 1937 y 1939. Hungría participará en la segunda guerra mundial al lado del Eje, y tras ella entrará en la órbita soviética.

Yugoslavia

     En la Gran Servia también se restaura la monarquía en la figura de Alejandro I. En 1929 Alejandro I suspende la constitución de 1921, disuelve el parlamento, cambia el nombre del país por el de Yugoslavia, e implanta una dictadura absolutista, que también se inclina hacia el fascismo en 1934.

     A Alejandro I le sucede Pedro el Regente (1934-1941) que jura una nueva constitución pero sólo dura hasta el comienzo de la segunda guerra mundial.

     Durante la segunda guerra mundial los Balcanes son invadidos por los nazis, que transforman los Estados en gobiernos de ocupación. La resistencia durante la contienda se hace por medio de guerra de guerrillas, dominadas por los comunistas, que alcanzan un gran prestigio, y adelantan sus posiciones en la sociedad. Esta zona será liberada por el Ejército rojo, excepto Yugoslavia, y caerá bajo la órbita de la URSS.
 

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