El Estado
soviético cae en 1991, cuando era Gorbachov
presidente. En agosto sufre un golpe de Estado por parte de los comunistas
que reaccionan ante las reformas que realiza Gorbachov. El golpe de Estado
es detenido y la Unión Soviética se desintegra. Las repúblicas
que formaban la Unión de Repúblicas Socialista Soviéticas
se independizan. No obstante entre ellas se crean una serie
de relaciones entre ellas que se formalizan en la CEI (Comunidad
de Estados independientes). A la CEI pertenecen todas
las antiguas repúblicas de la URSS excepto los países bálticos
de Letonia, Estonia y Lituania.
El 9 de noviembre
de 1989 caída el muro de Berlín y aparecieron
las tendencias nacionalistas en todo el ámbito
geográfico dominado por la URSS: los países
bálticos, los del Cáucaso en
donde se produjeron guerras civiles como las de Armenia, Georgia, Moldavia,
Osetia y Chechenia. En menos de un año se había desmontado
la Unión Soviética y aparecieron numerosos estados independientes,
las antiguas repúblicas soviéticas:
Rusia, Letonia, Estonia, Lituania, Bielorrusia,
Ucrania, Moldavia, Turkmenistán, Uzbekistán, Kazajistán,
Georgia, Tayikistán, Armenia, Azerbaiyán y Kirguizistán.
Entre ellas surgieron conflictos, como el de Rusia con Ucrania por la península
de Crimea. Hoy en día el Estado soviético no existe.