Tenía poder absoluto, y asumía alguna magistratura. Poseía amplios recursos económicos, procedentes de las provincias imperiales y su patrimonio personal. Y tenía derecho a nombrar a su sucesor, aunque debían estar apoyados por el ejército, que en épocas de anarquía quitaba y ponía emperadores. Los sucesores tendieron a divinizarse, incluso en vida, según el culto a los muertos.
El Senado continúa funcionando como en la república, pero su poder va decreciendo alarmantemente. Da al régimen una imagen de legalidad aunque no tiene ninguna autoridad.
Las continuas purgas de senadores hacen de él una institución sin oposición al emperador. Sus miembros pertenecen a una oligarquía que tiene el favor del emperador, ya que es él quien controlaba el acceso al Senado.
Las asambleas del pueblo perdieron toda relevancia. Teóricamente mantuvieron su función electoral pero no elaboraba las listas de candidatos.
Las magistraturas republicanas se mantuvieron, pero perdieron sus funciones y su importancia política, al estar sometidas al emperador, que era quien las nombraba.
Los funcionarios imperiales fueron los que administraron el régimen. Tuvieron a su cargo el gobierno. Eran nombrados por el emperador y sus facultades dependían de lo que este quisiera ordenarles, y por un tiempo indefinido; por esto cesan con la muerte del emperador. Reciben un salario.
Los más
importantes tienen el nombre de prefectos. El prefecto
pretoriano es el jefe de la guardia personal, el prefecto
urbi fue el representante del emperador en la ciudad y el jefe de
la policía, el prefecto vigílium se
ocupaba del orden público, y el prefecto annonae
se encargó del aprovisionamiento.
De rango inferior fueron los procuradores, encargados de las más variadas funciones.
El Consílium Príncipis, o Consejo Imperial, es uno de los órganos de gobierno más importantes. Estuvo integrado por personas de confianza del emperador.
Actuaba en toda clase de asuntos como la administración de justicia, cuestiones militares, política exterior e interior, finanzas, etc.
La Cancillería
Imperial se ocupó de todos los asuntos privados que debía
resolver el emperador. Atendió la correspondencia, el archivo, los
sellos, la secretaría privada, la administración, etc. La
cercanía al emperador les dio mucha influencia política.
| Volver |

![]()