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Los diversos sectores en España

     España es un país que se industrializa tardíamente, y no sin problemas. El impulso de la industrialización lo dan el Estado y el capital extranjero, ya que el capital español, salvo excepciones, no invierte en industria. El proceso de industrialización comienza en la segunda mitad del siglo XIX y avanza con retraso respecto a las zonas industrializadas de Europa. La guerra civil frena este proceso. La política de autarquía impuesta por Franco supone una vuelta al campo de la mayor parte de la población activa, y además en unas condiciones miserables. La recuperación se inicia en los últimos años 50 y los 60, la época del desarrollismo. Comenzó un fuerte proceso de emigración del campo a la ciudad y al extranjero: fue el fin de la autarquía. La emigración a Europa tras la segunda guerra mundial fue la solución a la falta de empleos en España.

     Los años 60 fueron los del desarrollismo, cuando la economía española creció espectacularmente. Se mejora la alimentación, la sanidad, la calidad de vida, desciende la tasa de mortalidad y aumenta la población.

     En 1973 la crisis del petróleo fue un duro golpe para España. La tasa de emigración cae espectacularmente, los emigrantes vuelven, los precios agrícolas caen, desciende la inversión industrial y en los servicios, y aumenta la inflación. Esto trajo como consecuencia un incremento espectacular del paro y la disminución del consumo. La actividad sindical hizo subir los salarios.

El sector primario

     Este es el sector que ha sufrido una reconversión más profunda y durante más tiempo, y el sector donde más empleos se han destruido. En la agricultura la reforma arranca en la concentración parcelaria, y continuamente se está renovando con nuevos cultivos y técnicas. Este es el sector más dinámico, en este sentido, de la economía española. Las empresas suele ser de tamaño medio y de carácter familiar, subsidiarias de las grandes compañías que comercializan el producto.

     La minería y la pesca son sectores que han sufrido una profunda destrucción de puestos de trabajo, sin ir acompañado de una mejora tecnológica. En la minería predominan las grandes empresas, mientras que en la pesca existen o grandes compañías con una flota numerosa, que pesca en alta mar, o pequeñas empresas con un solo barco de bajura.

El sector industrial

     El sector industrial es el que menos empleo produce, salvo en la construcción, por el carácter puntual de la producción.

     La necesidad de reconversión desde unos medios de producción obsoletos a otros más modernos, ha implicado que se destruyan muchos puestos de trabajo y parezca uno de los sectores más afectados, sobre todo en empresas de mediano tamaño. Las grandes compañías suele estar dominadas por el capital extranjero. En torno a ellas hay multitud de pequeñas empresas subsidiarias de aquellas y, frecuentemente, con malas condiciones en el contrato.

El sector servicios

     El sector servicios ha absorbido mucho paro, pero en este momento es, al mismo tiempo, el que más destruye y el que más crea. Es muy diverso y dinámico.

     En España ofrece grandes oscilaciones estacionales, debido al turismo y la hostelería. Continuamente surgen empresas nuevas. En este sector existen todos los tamaños de empresa. Predomina una u otra según los subsectores. Pero, en general, las pequeñas empresas familiares son las que más empleos absorben.

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