Thomas
Robert Malthus
(1766-1834) escribe en 1798 Ensayo sobre el principio de
población
donde se relaciona el crecimiento de la
población
con el incremento de los alimentos. Malthus llega a la
conclusión
de que la población crece en progresión geométrica
y los alimentos en progresión aritmética, con lo que se llegaría
a un momento en el que no sería posible alimentar a toda la población
y aumentaría la mortalidad. Para evitar esto se hace necesario
controlar
la natalidad. Esta idea tiene un corolario, y es que: el
crecimiento económico tiene un límite.
Malthus formula
por primera vez la ley de rendimientos
decrecientes
(junto con David Ricardo y John Stuart Mill) aplicada
a la
productividad agrícola, debido al cultivo de las tierras
marginales, que son menos productivas.
Según
Malthus, con la inflación de los precios,
el
salario
de los obreros pierde valor,
pero sufre un ajuste
automático en virtud de las fuerzas de la oferta y la
demanda.
Esta es, básicamente, la misma idea que formula Smith.
Malthus abogó
por una agricultura protegida
por el Estado en sus
productos básicos, como los cereales, puesto que consideraba a la
agricultura como un factor fundamental de desarrollo.