El místico andalusí más importante fue Ibn Arabí (1165-1240), un asceta murciano, que pertenecía a una familia conocida por su piedad. Escribió una historia sobre los santones andalusíes, fundamental para conocer el ambiente espiritual y la sociedad de la época.
Pero la espiritualidad
andalusí de los siglos XIII al XV
está
dominada por la tariqa sadiliya,
creada por varios
filósofos andalusíes como Ibn Masis, al-Sadilí
(de quien toma el nombre), al-Ata
,
Abú-l-Abás
o Ibn Abad. Predica la renuncia a los carismas y el amor personal a Alá.
La educación está reservada a una minoría privilegiada, pero estaba generalizada entre la nobleza y la aristocracia, a diferencia de lo que ocurría en el mundo cristiano.
Fue el estudio de la antigüedad clásica, y principalmente de la filosofía griega, lo que dio esplendor a la cultura islámica. Este estudio favoreció el conocimiento de ella en el Occidente cristiano.
Durante el periodo
califal los poetas se concentran en Córdoba,
como el resto de la cultura. Destacan poetas como Ibn Hazn
autor de El collar de la paloma. Era una poesía cantada
y fácilmente musicalizada,
según la
tradición persa. Cantan a la vida y al amor.
Durante los
reinos
de taifas los poetas abundaron mucho, ya que en todas las
taifas
quisieron tener poetas como los de Córdoba. Muchos de ellos fueron
poetas
itinerantes, aduladores de reyes y nobles. Los temas no
cambian,
hagiografías,
la vida de palacio y el amor. Fueron tan apreciados que en los palacios
siempre hubo habitaciones para ellos. Destacan poetas como Ibn Zaydún,
Abú Bakr, Ibn Vahbún
,
y mujeres libres como Hafsa
Bint, Hamda
Bint o Muya Bint.
En el período
almorávide el género estaba en decadencia y los poetas
escasean. Aparecen, entonces, colecciones
y recopilaciones
de poetas anteriores. Destacan Abd al-Gafur
e Ibn al-Faz
.
En el periodo
almohade se recupera el género, pese al integrismo de la
secta. Los poetas fueron personas al servicio de las cortes, como Averroes
y Avenzoar. Los temas vuelven a ser el amor y la vida
palaciega.
Destacaron Ibn al-Abar
,
como antologista, y al-Mugrib
que escribió El libro de las banderas de los campeones.
El periodo nazarí fue también esplendoroso. Se mantuvieron los temas, aunque se prestó atención a los hechos históricos, a la sensación del fin del islam en la península, y destacaron Ibn Zamrak, Ibn Furkún y Abdelá, entre otros.
Ibn Zaydún cultivó, durante la época de las taifas, la prosa artística, y también se escribió poesía con estructura de prosa: las risalas y las maqamas.
Avempace
(1070-1138) fue uno de los primeros y más importantes filósofos
de al-Ándalus. Comentó la física de Aristóteles,
y se planteó el tema de la ciudad y la sociedad ideal.
Ibn Tufayl (1110-1185) fue un médico califal y filósofo autodidacto. Escribió una risala El filósofo autodidacto que le dio fama mundial. Este libro fue traducido a la mayoría de los idiomas.
Averroes
(1126-1198) es la cima más alta de la filosofía andalusí
y en buena medida de la filosofía islámica. Su obra es muy
extensa, y abarca temas de literatura, historia, derecho, teología,
etc. Toda ella está preñada de juicios críticos e
innovadores de la sociedad de su tiempo, con un concepto filosófico
profundamente aristotélico. Es el único autor que habla
de la condición de la mujer en el mundo islámico.
En el al-Ándalus no sólo destacaron los pensadores musulmanes sino también los cristianos y los judíos. Entre los cristianos sobresalieron san Isidoro de Sevilla y san Martín, y entre los judíos Maimónides.
Las ciencias más prósperas son las Matemáticas y la Astronomía, muy por delante de sus contemporáneos cristianos. Se desarrollo el sistema de numeración arábigo, y se inventó la trigonometría. Al-Ándalus fue la puerta que permitió el conocimiento avanzado de las Matemáticas y la Astronomía en Occidente.
Maslama (¿?-1004) fue una figura de relieve universal. Como astrónomo corrigió las tablas estelares, e inventó un método abreviado para calcular la declinación de los astros.
Azarquiel
(¿?-1034) fue el astrónomo más importante del medievo.
Escribió
Acerca de la órbita de los siete planetas
y El horizonte universal. Sus tablas astronómicas
fueron
utilizadas por todos los marinos hasta que Kepler
(1571-1630) inventara las suyas.
El auge de la medicina musulmana se produjo a raíz de la traducción de un libro cristiano Aforismos, el libro de medicina, por excelencia, de la época, pero tuvo un desarrollo propio. Ibn Yulyul escribió un tratado Sobre los medicamentos (sacados) de los árboles. En el siglo XII la familia Banú Zuhr crea una dinastía de médicos ilustres, que se ganan la confianza de los poderosos.
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