Claude-Nicolás
Ledoux
(1736-1806) es la figura más
representativa
de este grupo. Proyecta residencias de
campo, palacetes
y es, en buena medida, un urbanista.
Es partidario
de los patrones geométricos y estáticos, en lugar de las
perspectivas, los puntos de fuga y los puntos absorbentes. Ledoux es miembro
de la Academia, por entonces una institución
revolucionaria,
y proyecta las
aduanas de paso a París,
aunque se construyen muy pocas. Se caracterizan por la austeridad
y la falta de decoración. Todas son hechas con el mismo
patrón. La mayoría de las ideas de Ledoux se quedaron
en proyectos: complejo industrial de las salinas de Chaux
.
Etienne-Louis
Boullée
(1728-1799) es otro de los grandes neoclásicos, cuyas ideas se plasman
en grandes proyectos que
nunca llegarán a construirse.
Son, en su mayoría, proyectos utópicos, irrealizables por
sus dificultades técnicas, como el cenotafio a Newton
,
que consiste en una esfera perfecta. Es un precursor
del
racionalismo del siglo XX.
Jean-Nicolás-Louis
Durand (1760-1834) es el tercero de los
grandes utópicos.
Solamente proyecta. Idea
construcciones basadas en
una serie de módulos que pueden agruparse
en múltiples
combinaciones. Una idea genial que recogerá el
racionalismo
del siglo XX.
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