Los impresionistas tienen un nuevo concepto del artista. Salen de su estudio y pintan directamente de la realidad. Debido a esto, la ejecución de un cuadro impresionista es muy rápida, ya que se trata de captar el instante irrepetible de luz en el paisaje. Este nuevo tipo de artista se fundamenta en el genio individual que vive de su arte, y que debe vender sus cuadros realizando exposiciones, por lo que depende de los marchantes, los coleccionistas y las galerías. El artista deja el taller para pintar directamente ante la naturaleza.
El impresionismo
es un movimiento exclusivamente pictórico,
por su concepción, aunque se aplica, un poco abusivamente, a otras
artes cuando los autores pretenden apelar a las sensaciones que
producen
sus obras. El cuadro
impresionista implica una construcción
visual y mental de la figura, lo que determina una nueva actitud
ante la obra de arte: activa
en lugar de pasiva. Aplican
el color en pinceladas sueltas
y colores puros, sin mezclarlos en la paleta. El ojo es el que debe
mezclar
los colores. Su técnica se
caracteriza por
la pincelada suelta, creativa y definitiva. El dibujo
desaparece, en favor de las manchas de
color que abocetan
la figura. Sus temas principales
son el paisaje y
el cuerpo humano, pero su sello definitivo se encuentra en el tratamiento
de la luz y el color, todo ello desde el punto de vista de
la burguesía,
de su ocio. Los impresionistas tratan el color de una
manera científica,
según las teorías de Michel Eugène Chevreul
de los colores primarios,
complementarios, fríos,
cálidos y las sensaciones
que produce
su combinación. Gracias a
ello descubren que
se pueden crear contrastes
poniendo juntos colores
de diferentes características, lo que les permite crear sensación
de sombra utilizando color, en lugar de negro. Hermann von
Helmholtz
publica
Óptica fisiológica, Daguerre
y Niepce publican en 1839 sus descubrimientos sobre la fotografía
y Darwin
El origen de las especies. Además, la
industria
está preparada para proporcionar a los pintores una amplia gama
de colores a precios baratos. En sus cuadros los
impresionistas
tratan de atrapar la atmósfera, para lo que eliminan el
dibujo
y potencian la luz solar y la perspectiva
aérea.
Los impresionistas surgen como grupo en 1874, en la exposición del Salón de los Rechazados (rechazados de los museos oficiales). El crítico francés Louis Leroy les llama despectivamente impresionistas, por el cuadro de Monet Impresión: sol naciente, y ellos asumen el nombre. La capital del arte pasa, definitivamente, de Roma a París.
Velázquez y Goya pueden considerarse precursores del impresionismo en alguno de sus cuadros. Los impresionistas tratan de compaginar el color y la atmósfera con la volumetría matemática. Su tema principal es el paisaje, del que hacen series sobre un mismo motivo capturando la luz de las diferentes horas del día. Renuncian al dibujo utilizando manchas de color. También pintan temas de la vida cotidiana, sobre todo el tiempo de ocio de la burguesía. Para la mayoría de los pintores de este movimiento el impresionismo sólo fue una etapa de su obra.
Camile
Pissarro (1803-1903) fue el pintor que más
se acercó
a la naturaleza. Es uno de
los grandes paisajistas
del movimiento: El lavadero, La estación de Perge, Huerto en
flor.
Claude
Monet (1834-1906) es, probablemente, el
pintor impresionista
más
reconocido, lleva al movimiento a su más alta
significación.
Entre sus obras destacan Impresión: sol naciente, La
Grenouillère
,
y las series de la
catedral de Rouen
,
La estación de San Lázaro y de las Ninfeas.
Alfred
Sisley (1839-1899) es uno de los fundadores
del impresionismo.
Sus cuadros son discretos, pero encarna todas las características
del estilo. Retrata la realidad sin
efectismos. El
canal, Nieve en Louveciennes
,
Campo de trigo cerca de Argenteuil
,
La presa de Molesey.
Edgar Degás (1834-1917) fue un impresionista atípico. Era un buen dibujante, y en sus cuadros utiliza abundantemente el blanco y el gris. Sus temas favoritos son las bailarinas y los espectáculos nocturnos, en su dimensión más cotidiana y menos espectacular, las carreras de caballos, los paisajes urbanos, desnudos y retratos. No pintó al aire libre. Entre sus obras destacan Bailarinas preparándose para el ballet, Los jóvenes espartanos, Escenas del ballet «Roberto y el Diablo», Dos bailarinas en el escenario, Retrato de Edmond Duranty, Después del baño, Bañista arreglándose el pelo.
Pierre
Auguste Renoir
(1814-1919) es uno de los más puros impresionistas. Sus motivos
son el tiempo de ocio de la burguesía, los bañistas y el
cuerpo femenino y también los interiores. Dejó el impresionismo
a los cuarenta años, cuando se dio cuenta que había llegado
a un callejón sin salida. Obras suyas son El palco, Baile en
el Molino de la Galette
,
Dama tocando el piano, El concierto, La bailarina, Mujer desnuda
secándose
los pies, La lavandera.
Paul
Cézanne
(1839-1906) tiene una larga y variada trayectoria como pintor. Para él
el impresionismo sólo es una época de su vida, y nos los
encontraremos en el posimpresionismo: La casa de Zola en Medan
.
Monet,
Sisley y Pissarro son los pintores ortodoxos
por excelencia.
Pintan paisajes del natural. El cuadro de Monet Impresión:
sol
naciente es el cuadro típico del impresionismo. Al igual que
en la escuela de Barbizón trabajan en la naturaleza, en los bosques
de Fontainebleau
.
Otros
impresionistas menos conocidos son Frédéric
Bazille
:
Reunión
de familia, Gustave Caillebotte
:
Tejados
nevados, Armand Guillaumin
:
Montmartre,
Maurice
Urtrillo
:
Molino
de la Galette, y Berta Morisot,
una de las pocas mujeres que hasta ahora han destacado en la historia
del
arte: Vista de París desde la colina del Trocadero, Retrato
de
la madre y la hermana, La cuna.
El impresionismo
prende con tal fuerza que en poco tiempo se extiende por todo
el mundo, aunque por supuesto fuera del arte académico. En
Alemania
destacan
Lovis
Corinth
:
Ecce
Homo, y Max
Liebermann
:
Jugadores
de polo. En Bélgica
están
Henri
de Braekeller
:
El
restaurador de cuadros, Guillaume
Vogels
:
La
plaza de armas de Ostende, y James
Ensor
:
Tarde
en Ostende, más conocido como expresionista. En Inglaterra
trabajarán muchos de los artistas franceses, durante la guerra
franco-prusiana.
Destacan
Walter
Richard Sickert
:
El
sombrero azul, y Philip Wilson
Steer
:
Muchachas
corriendo en la escollera. En Italia
destacan
Giovanni
Boldini:
Retrato de Cléo de Mérode,
y Federico
Zandomeneghi
:
Niña
durmiendo. En Noruega
sobresale
Frits
Thaulow
:
Escena
de canal en invierno. En Suecia
destaca
Ernst
Josephson
:
Bosque
y tañedor de arpa. En Rusia
encontramos
a Ílich
Isaac Leviatán:
Otoño
dorado. E incluso en Estados
Unidos tenemos pintores
impresionistas como Childe Hassam
:
Washington
Arch en primavera, y Julián
Alden Weir
:
Paisaje.
Todos ellos trabajaron en París
en algún
momento de su vida, donde entraron en contacto con los grandes
impresionistas.
En España Joaquín Sorolla (1863-1923) es el pintor impresionista más representativo, y el único impresionista no francés de talla internacional. Trabaja en Levante, con la luz del Mediterráneo, por eso sus cuadros tienen un color y una luz muy vivos. Nadadores, Y aún dicen que el pescado es caro..., Cosiendo la vela, Después del baño, Sol de tarde, Saliendo del baño, En la playa y Niño en la playa. Otros impresionistas españoles son Aureliano de Beruete: Orillas del Manzanares, Joaquín Mir: Cala encantada, Francisco Oller: El estudiante, y Darío de Regoyos: Redes tendiéndose al sol.
Sin embargo,
el
escultor considerado impresionista, por excelencia, es Auguste
Rodin
,
(1840-1917) el escultor más grande de la época. Tendrá
una etapa simbolista. La edad del bronce, El pensador, La
mano de Dios,
Los burgueses de Calais, Otros
escultores son
Costantín
Meunier
:
El
descargador, e Iván Mestróvic:
la
fuente de la vida.
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