En el arte del
Renacimiento se distinguen, tradicionalmente, dos
períodos:
el Quattrocento
,
siglo XV, centrado en Florencia, y el Cinquecento
,
siglo XVI, centrado en Roma, y que a su vez se divide el un período
clásico, del 1500 al 1530 y un período
manierista, a partir de 1530. También se pueden incluir
los
pintores italianos del Trecento
que hemos tratado como el último período del gótico.
El Renacimiento
supone una nueva forma de entender el arte.
Las artes
liberales ya no están controladas por los gremios, sino
bajo
la protección de los príncipes y la
burguesía.
Nacen, así, los mecenas,
como las familias
Medici
,
Rucelli
,
Tornabuoni o Pazzi
.
Aparece la figura del artista genial,
por lo que se
abandona
definitivamente el anonimato.
Sin embargo, surge el
taller
del maestro, que controla el acceso a la profesión de los
oficiales y aprendices, y que es quien recibe los encargos
de los clientes. Además de la burguesía, la Iglesia y la
monarquía serán protectores de los artistas, ya que se descubre
el valor propagandístico del arte.
Se establecen
tres
tipos de relación entre el artista y el cliente: el sistema
doméstico, en el que el mecenas acoge en su casa al
artista
para que trabaje; el mercado,
en el que el artista
simplemente vende las obra que crea por encargo, y la academia,
en el que el artista trabaja para el Estado.
Todo esto exige una formación científica de los artistas y una gran capacidad de creación. Se inventa la perspectiva caballera, con sus puntos de fuga matemáticos, y la perspectiva aérea, con el sfumato. Se pone mucha atención en las proporciones, para las que se utilizará el canon clásico, que progresivamente se irá alargando, y se guardará la proporción entre las partes. Se redescubre la arquitectura de Vitrubio, el muro de carga y como cierre del espacio, la columna guarda una proporción entre la altura y la anchura, y el arco con la luz, se tiende a la horizontalidad y a la escala humana, para crear un espacio unitario. Reaparece el retrato, el desnudo, principalmente mitológico, y el paisaje, todo ello idealizado.
Todo esto no es una copia de la antigüedad, sino su interpretación. Se busca el realismo, pero se idealiza la naturaleza, se trata de un arte burgués. En el Renacimiento el hombre recupera su protagonismo como primer objeto artístico, según la tradición grecorromana. El hombre es la obra más perfecta de Dios. Se recupera el retrato y la naturalidad sin hieratismo, de la mano de la nueva burguesía.
Se pinta la figura humana independientemente de lo que represente, Virgen o cortesana, Apolo o Cristo, lo que importa es la figura humana. El tema interesa poco, pero sí lo bello frente a lo representativo.
El objeto del arte es el mundo natural, la imagen del mundo que se identifica con la civilización. Hay un nuevo humanismo y una mentalidad burguesa que busca al hombre ideal en equilibrio con la naturaleza.
En su última etapa, cuando están conseguidas todas las soluciones técnicas, se pinta a la manera de..., es el manierismo, que utilizará todos los tipos clásicos de manera virtuosa.
También
tiene importancia el urbanismo,
sobre todo en el ámbito
teórico y de proyectos. Sólo la ciudad de Palmanova se levanta
de nueva planta. Se pretende seguir esquemas geométricos, como en
la antigüedad: el plano
ortogonal, el radial
y el de estrella, que son nuevos. La artillería
hace necesaria un nuevo tipo de muralla.
León
Battista Alberti incluye en el recinto de la
ciudad una zona
cultivable para resistir los largos asedios, la
zonificación
de las actividades y las clases sociales, y el viario curvo. Es
partidario
de las ciudades pequeñas.
Antonio
Averulino, el Filareto diseñará ciudades con
planta estrellada, con una plaza principal
en la que
se hace la vida civil.
Francesco
di
Giorgio
Martini escribe el Tratado de
arquitectura ingeniería
y arte militar, en el que propugna una ciudad de dimensiones
humanas.
Si el Renacimiento nace en Italia es porque aquí se encuentra una poderosa burguesía que controla algunas de las ciudades más florecientes del mundo, por su tradición mercantil. Además, es en Italia donde mejor se conservan los monumentos de la antigüedad clásica, y siempre estuvo un poco al margen de las modas del románico y el gótico.
![]()