El arte islámico
nace para expresar la nueva religiosidad
musulmana.
El islam nace en la península arábiga y desde las primeras
predicaciones, hacia el 612 hasta el fin de los Omeyas en el 750,
cuando
dominan desde la península ibérica hasta el río Indo,
han pasado tan solo 138 años. Por ello, el arte islámico
a adoptado influencias de diversas
culturas, y elementos
artísticos diferentes. Sin embargo, es un arte,
fundamentalmente,
religioso lo que le da una sorprendente
unidad.
Destaca
la arquitectura sobre las demás artes, y la mezquita
y los palacios sobre las demás construcciones. La decoración
es muy abundante. Pero son escasos los motivos figurativos y se
fundamentan
en los abstractos:
vegetales, geométricos y
caligráficos.