En pintura hay que destacar la miniatura persa, que al igual que la de los cristianos decora libros, el Corán, libros de literatura y científicos. Los motivos son tanto religiosos como de la vida palaciega y sus placeres. Es la mayor fuente de imágenes figurativas del islam que tenemos. Su época de esplendor son los siglos X y XI.
En la miniatura
distinguiremos tres escuelas
la árabe, la persa
y la turca. La escuela árabe
aparece en el
siglo XII en torno a Iraq. Nos proporciona un testimonio a cerca de las
costumbres de la época. Destacan obras como los Autómata
de al-Jarizi
,
obras de medicina atribuidas a Galeno o Dioscórides (La
materia
medicina), el libro de fábulas de Calila y Dimna, y libros de
aventuras. Pero sobresale el Libro del arte veterinario.
La segunda
escuela
es la persa, a partir del siglo XIV, que tiene una
influencia oriental,
sobre todo china. Destacan el Bestiario de Ibn Bajtista
,
el Libro de los reyes y el Tratado de
anatomía de las
constelaciones. En el siglo XVI se conoce la figura de Bezad
,
que crea la escuela bezadiana,
famosa por sus obras
de género y los retratos. La tercera es la
escuela
turca, a partir del siglo XIII. La obra más representativa
es
El libro del saber de los aparatos mecánicos.
En la decoración predominan los motivos geométricos, los colores planos y vivos y las líneas negras. Uno de los motivos más característico es la caligrafía, con frases del Corán.
La escultura es aún más escasa. Se reduce a las artes menores: cerámica, vidrio, marfil, cofres, etc. Sin embargo, existen relieves con motivos geométricos y caligrafía, en puertas y paredes. Este tipo de representaciones encuentra su ámbito en la élite social islámica, que gusta del lujo. Escultura como la del Patio de los Leones en la Alhambra es extraordinaria.
La cerámica comienza en el período abasí. El principal centro productor es la ciudad turca de Izmir (Esmira), en la que se fabricaron los primeros azulejos decorados.
En marfil destacan los olifantes (cuerno de marfil) de carácter decorativo y finamente labrados.
En la fabricación de vidrio aparecen nuevas técnicas, como el soplado y el vidrio pintado.
La madera se trabajó con mayor profusión, ya que las obras estaban destinadas a la talla de alminares, tribunas, mihrabes, armarios y recubrimiento interior de cubiertas.
Entre los metales sobresale el bronce, en el que aparecen motivos animales. Servían como objetos de vajilla o de uso religioso.
Pero lo más representativo es el desarrollo de los tejidos. Utilizan todo tipo de telas, pero gustan sobre todo la seda, y las alfombras y tapices.
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