En este periodo
se funden los elementos turcos con la
tradición persa.
Las mejores construcciones son los edificios
civiles y religiosos
de Isfahán.
Se trata de mezquitas con cúpula, palacios con pórticos,
kioscos y estanques en los jardines, etc. Destaca la decoración
en cerámica y porcelana. Se usa con profusión el arco
apuntado y peraltado. El centro de la vida islámica en la
India es Delhi en la que se encuentra la Gran mezquita de Qutbudin
Aibak, construida sobre un antiguo templo hindú.
Los siglos
XIV y XV son la época de los emperadores
soldados,
que construyen grandes palacios
como el de Tugluq.
También destaca la mezquita de Jami,
con una nave central abovedada y cúpulas en las alas laterales.
El siglo
XVI es de una fuerte influencia persa. Se construye la
mezquita
del viernes de Delhi. Destacan los mausoleos,
como
el de Akbar o el Taj-Mahal
en Agra, con la cúpula más perfecta del mundo.