Giotto di Bondone es el artista más conocido: frescos de las capillas de los Bardi y Peruzzi, Madona de Uffizi, Virgen con el Niño, Crucifixión, su aventura es la conquista de la técnica, el estudio del espacio, la perspectiva lineal, la coloración objetiva, la luz y la degradación de los colores. Dota a sus composiciones de volumen y corporeidad hasta llegar a los personajes esculturales. Giotto se inspira en la naturaleza, lo que rompe con la tradición bizantina. Centra su prioridad en la figura humana, tratándolas de manera individual. Concibe los espacios de manera arquitectónica, por lo que incluye rocas y elementos arquitectónicos en sus composiciones, no sin cierta ingenuidad.
Otro
pintor importante de la escuela florentina
es Cimabue:
Dante
en el Purgatorio. Mantiene ciertos elementos de la tradición
bizantina, pero consigue éxitos innegables en el conocimiento de
la perspectiva, el volumen y la
monumentalidad de
sus figuras. La escuela florentina entró en
España
de la mano de Gerardo
Starnina:
capilla de San Blas en la catedral de Toledo y Delio
Delli
:
retablo
de la catedral de Salamanca.
En Italia
también hay una escuela en Siena,
que se caracteriza
por hacer un arte cortesano,
colorista, cromático
e irreal, con los fondos dorados de tradición
bizantina.
Por sus características tienen una entidad aparte. Ofrece una visión
idealizada de la realidad. Es el modelo que más se
difundió
por Europa. Duccio
di Buoninsegna
es el pintor más conocido, por su refinamiento,
sus composiciones sin tensión dramática y
su
expresión delicada: Madona Rucellai
,
La maestá. Otro pintor importante es Simone
Martini, de marcado espíritu cortesano: San
Luis
de Toulouse
,
Anunciación. La escuela de Siena llegará
en el siglo XIV a Cataluña. Aquí destacan Jaume
Ferrer Bassa: capilla de San Miguel
de Pedralbes,
Ramón
Destorrents: retablo de Iravalls,
y los Hermanos
Serra; Francisco, Joan, Jaume y Pere: retablo
de Pentecostés
de la catedral de Manresa.
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