Hoy en día eso no está tan claro. El arte aparece con los hombres modernos, el cromañón, que según Juan Luis Arsuaga se diferencian de los neandertales, fundamentalmente, en su capacidad simbólica, la cual le permite crear sociedades más complejas, lo que les dará una ventaja decisiva en el mismo nicho ecológico. A la larga el neandertal se extinguiría. Esta capacidad de crear símbolos, como adornos, permiten a los cromañones reconocerse entre sí en cualquier parte y circunstancia, y ayudarse en caso de necesidad. El adorno identifica al individuo como perteneciente a la misma especie y a la misma cultura. Es de suponer que la mayor parte de este arte estuviera hecho con materiales biodegradables, por lo que han desaparecido, y sólo nos han llegado los que estaban hechos en materiales más duraderos (piedra y metal) y los más protegidos de las inclemencias del tiempo (pinturas rupestres).